El uso de un PIPELINE es muy conocido en la gestión de clientes y normalmente cubre el proceso de ventas con etapas desde el primer contacto hasta el pedido del cliente.
Lo que muchos no saben es que las tuberías se pueden adaptar para gestionar otros flujos de trabajo dentro de la empresa, como las fases de un “proyecto” o el estado de los documentos, por ejemplo, las facturas.
En un Pipeline, al que podríamos llamar, por ejemplo, “Ventas”, tendríamos fases como:
- Nuevo cliente potencial
- Contacto hecho
- Análisis de necesidades
- Propuesta
- Negociación
eso hará que ganes o pierdas negocios.
Si quieres crear un Pipeline para hacer un seguimiento de facturas (u otros documentos) y lo mantienes separado del pipeline de ventas, crearás un Pipeline con un nombre como “Facturación” y estas etapas:
- Esperando los documentos
- Factura enviada
- Pago atrasado
- Factura pagada
La misma lógica se puede aplicar a cualquier proyecto interno, antes o después de cerrar el pedido. Además, puedes usar varios embudos para gestionar procesos de venta complejos.
Onpipeline te permite crear un número ilimitado de Pipeline y asignarlos, si es necesario, a un equipo concreto. Lo único que tienes que hacer es trasladar el Negocio de un Pipeline a otro: haz clic en la función “duplicar” y muévelo al Pipeline dedicado al nuevo flujo de trabajo, o simplemente traslada el mismo negocio.

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